Este es mi primer viaje en tren sola, rumbo a Chimbarongo, no sola literalmente, ¡hay muchas personas en el mismo vagón! , sola, en el sentido amoroso, siento un vacio inmenso. ¿Cómo olvidar un amor tan puro? Creo que jamás lo olvidaré, y la verdad es esta: no quiero olvidar, quiero recordar, al menos esto me dará ánimos para continuar, pensando que alguna vez alguien me amó, y me dará la weá cuando recuerde que dejé ir al hombre más bello que pude algún día conocer.
En siete minutos parte el metro, y siento el temor de encontrármelo aquí, sí, ya lo estoy viendo, con su bolso, su particular caminar, esos ojos… En cinco minutos parto, frente a mí no hay asientos, así que no tengo a quien mirarle la cara, por suerte se sentó alguien a mi lado, si no se sentaba nadie me iba a dar depre, me sentiría sola, del verbo sola, literalmente! Jajaja me habría convencido de que le doy miedo a las personas, como alguna vez dijo Senpai, y según lo que me dijo Pancho anoche: “Me intimidaste”. Mi intención, si bien no es alejar a las personas, a veces es hasta conveniente, pensándolo fríamente, muy fríamente.
Son las 12.00, el tren acaba de partir, llueve en Santiago, ¡Tum Tum Tum!, maldito corazón maldito, palpitando tan fuerte, siento que se me saldrá del pecho; no, no, no, lágrimas: ¡Ni se asomen! No las quiero ver cayendo ¡No otra vez!
Estación San Bernardo…:“y aunque tengas a otra pendiente quiero verte más, y aunque sea físicamente, quiero verte más...” ¡Suena Fran Valenzuela en el tren! Jajaja comúnmente suena mucho reggaetón, cumbia pachanguera y uno que otro tema metal… Demonios ¬¬, se acabó la canción y… ¡Perfecto! Acaba de sonar “Aventura” ahora odio al weón que está detrás… Del amor al odio: un paso, en este caso: un tema musical.
No hay comentarios:
Publicar un comentario