domingo, 20 de noviembre de 2011

Un miércoles por la mañana.
Volví a sentir que debo escribir, como a mí no se me da fácil eso de hablar…
El graaan problema es que no sé de qué hablar.
Veamos…
No, en realidad no hay nada que ver, pero tengo varios proyectos: una mochila, una ardilla, un trio de brujas (hay una que me apura mucho), un … En fin, acabé mi lindo banano, o sea, yo lo veo lindo J . Difícilmente a alguien más le parecerá lindo, pero en fin… soy extraña, un poco extraña, sólo un poco.
Además de esos proyectos tengo dos Le Monde Diplomatique que aún no leo, uff! Tengo una lista laaaarga con títulos de libros, sin mencionar los que me prestó Senpai y el libro del Agua.
Ayer estuve con Senpai, es lindo, a pesar de que creí que era un ególatra, casanova,  egoísta, entre otras cosas… (es un poco larga la lista de adjetivos no muy buenos que le tenía hace un tiempo xD ) Se podría decir que él es una de esas personas que juzgué de antemano y me equivoqué.
Estoy contenta. Con él, con mis amigos, quizás no tanto así con mi vida. Pero en fin.
Ahora: me tengo que levantar de mi cama. Sí, estoy acostada escribiendo esto, son apenas las 10:45 am. Tarde!

Seis de Noviembre del 2011
Hoy estoy de nuevo en el CECH, vine a ver a mis amigos, a mi profes.
Sentada en el Salón de actos, justo donde siempre ensayábamos teatro. Por más que mire hacia la puerta e intente volver a la perspectiva de hace un tiempo, se me hace que es más chico. Ya no es tan grandioso como antes lo veía, ahora la puerta la veo pequeña, y el laaargo salón ahora es corto, creo que con un simple paso llego a la entrada.
Definitivamente las cosas cambian, y este lugar como que ya se me hizo chico, lamentable. Aunque por un lado está bien, esta ciudad, las calles, el liceo, la plaza… definitivamente me hacen mal, son mil recuerdos.
Mil recuerdos que aunque intente evitarlos, no lo logro, y no puedo dejar de sentirme culpable.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tengo un nudo en el pecho.
Hace unos meses se aliviaba por fin ese dolor que siempre sentía
(Eso llamado culpa)
Se alivia.
Pero continua ese nudo.
Quisiera seguir escribiendo, pero en mi cabeza hay una tormenta de cosas.
Necesito pensar.
Buenas noches
Duerme bien.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Hoy estoy de nuevo en el CECH, vine a ver a mis amigos y a mi profes.

Sentada en el Salón de actos, justo donde siempre ensayábamos teatro, por alguna razón extraña, miro hacia la puerta, y no puedo evitar la sensación de sentirlo cada vez pequeña, ya no es grandiosa como antes la veía, ahora la puerta la veo pequeña, y el laaargo salón ahora es corto, creo que con un simple paso llegaría a la entrada.

Definitivamente las cosas cambian, y este lugar como que ya se hizo chico, lamentable, aunque por un lado está bien. Esta ciudad, las calles, el liceo, la plaza… definitivamente me hacen mal, son mil recuerdos, y por más que quiera no puedo dejar de sentirme culpable.