Hoy estoy de nuevo en el CECH, vine a ver a mis amigos y a mi profes.
Sentada en el Salón de actos, justo donde siempre ensayábamos teatro, por alguna razón extraña, miro hacia la puerta, y no puedo evitar la sensación de sentirlo cada vez pequeña, ya no es grandiosa como antes la veía, ahora la puerta la veo pequeña, y el laaargo salón ahora es corto, creo que con un simple paso llegaría a la entrada.
Definitivamente las cosas cambian, y este lugar como que ya se hizo chico, lamentable, aunque por un lado está bien. Esta ciudad, las calles, el liceo, la plaza… definitivamente me hacen mal, son mil recuerdos, y por más que quiera no puedo dejar de sentirme culpable.
No hay comentarios:
Publicar un comentario